| |
 |
|
Cronista.com - Mayo de 2009
Gracias a Showmatch y Gran Cuñado Cristina es el gran éxito del momento.
Así las cosas. Martín Bossi es hoy el hombre del momento. Su genial caracterización de la presidenta Cristina Fernández en Gran Cuñado lo ha convertido en el centro de los elogios que llegan tanto desde el ámbito político (off the record) como del público televidente y la crítica especializada. No es casual que los picos de rating que consigue el segmento satírico de Showmatch se produzcan justamente cuando aparece el personaje de Cristina y que Tinelli la mantenga en cámara un largo rato.
La funcionarios que forman parte del Gobierno deberían estar más que contentos, porque Bossi consiguió transformar en algo gracioso una de las facetas que más irrita a la gente de la mandataria, es decir su forma de hablar en los discursos públicos. No es una imitación agresiva, y el latiguillo que utiliza más seguido ‘¡Por favor!‘, para hacer callar a las ocasionales barras que cantan o tocan instrumentos durante los actos, posiblemente se convierta en un clásico de cultura pop nacional, como en su momento fue la mítica frase de Raúl Alfonsín ‘Un médico a la derecha‘. También la utilización del tic de acomodar los micrófonos, que provoca murmullos, comentarios irónicos, y básicamente distrae tanto al público de los actos como a los televidentes cuando se transmiten los discursos de la verdadera presidenta, es otra muestra de cómo el actor supo captar, ridiculizar y poner en evidencia los rasgos que más escozor provocan en la gente por parte de la Jefa.
Bossi consigue darle visos de humanidad a la presidenta, esos rasgos que muy ocasionalmente muestra la verdadera Cristina y que cuando los pone en práctica parecen más estudiados que genuinos. Pero la clave del éxito del personaje, más allá de el acierto del cómico en tomar los gestos y formas más característicos, está en haber captado el espíritu, la esencia de la persona. Esa es una virtud que muy pocos actores tienen. Generalmente, la diferencia entre una buena actuación, una actuación creíble, y una interpretación mediocre se encuentra en ese especial detalle. La mirada es casi tal cual la mirada de Cristina Kirchner. Obviamente también hay que destacar la máscara, pero una buena máscara sin esencia no sirve. La pareja presidencial afirma que no mira Gran Cuñado, que no tiene tiempo. Sin embargo sería muy importante para ellos como para el país, que puedan reírse de si mismos, y demostrarle así a la población que no todo es tan grave como se lo quiere presentar. En relación a Martín Bossi, hay que decir que además es el encargado de la divertida imitación de Mauricio Macri, y que ya había sobresalido haciendo el personaje de Celeste Cid en la desopilante sátira a la novela “Resistiré”, también en Showmatch. |
|