Clarín Espectaculos - Julio de 2007
Entre duendes y músicos - El Caballero Enduendado
Por: Gabriela Saidon

Una divertida obra que, además, funciona como una excelente excusa para conocer la música celta y sus particulares instrumentos.

Puede pasar: que el nene o la nena que vayan a ver El caballero enduendado (sí, "enduendado", no "endeudado") entre al Velma café queriendo ser un caballero o una princesa, y se vaya del espectáculo convertido/a en duende o hada.

Es que de eso se trata el musical celta que hasta el 12 de agosto se presenta en ese escenario de Palermo. La obra cuenta la historia de un caballero de la corte del Rey Arturo que se pierde en un bosque encantado, buscando un duende con el que se ha cruzado en el camino y que ha desaparecido. Allí, el caballero (un muy joven Santiago Ramundo, también músico, que maneja bien los códigos del teatro infantil. Si resulta cara conocida es porque actúa en Son de Fierro ) se encuentra con unos músicos que le van dando pistas y que, a veces, también, lo despistan con travesuras típicas de duendes. Y una voz en off (la de Alejandra Cullari), misteriosa, le dice que busque "adentro". "¿Adentro de qué?", pregunta el caballero.

En el centro del escenario hay un baúl de colores que parece mágico y del que los músicos sacarán, por ejemplo, cacerolas que usarán también como instrumentos musicales, o al que él mismo entrará para aparecer luego en otro lugar, esta vez con zapatos puntiagudos de duende y grandes manos coloradas. El "adentro" de la voz en off, aunque el caballero no se dé cuenta, es "su propio duende interior". Lo verá recién hacia el final, cuando las evidencias sean muy claras, cuando en sus tobillos y en sus muñecos hayan "crecido" hojas verdes.

La obra funciona casi como excusa para una introducción a la música celta. Los músicos sobre el escenario, con sus trajes coloridos y sus movimientos, le van explicando al caballero enduendado qué son esos instrumentos con sonidos asordinados y nombres extraños que ejecutan. Ellos integran el conjunto de música celta Tocando el aire, y son Graciela Flores en tin whistle, flauta dulce y flauta traversa irlandesa; Rubén Soifer, también en vientos, con su cromorno y su arpa de boca; Luis Orias Diz en guitarra y laúd medieval; Mariano Gora en percusión (cajón, derbake, udu y accesorios), y María Marta Aponte Tinao en voz y bodhran.

A medida que el caballero se va "enduendando" va empezando a apreciar esos sonidos y a familiarizarse con esos nombres raros. La obra, armada con pocos elementos (un actor, un grupo de músicos con sus instrumentos, un baúl y una escenografía simple y colorida) incorpora una escena de teatro negro que fascina al público infantil.

En la hora que dura la pieza (con un intervalo de diez minutos), y en el marco de un espectáculo tipo café concert (con mesitas, tomando algo), el protagonista busca continuamente la participación de los chicos. Sube y baja del escenario para hacer contacto con ellos. Promediando el show, un chico le grita: "¡No encontrás al duende porque el duende sos vos!" Demasiado pronto para contar el final. El caballero sigue preguntando: "¿adentro de qué?"

 
Velma Café © Copyright 2006 - Todos los derechos reservados
Gorriti 5520 / 30, Palermo Hollywood, Capital Federal - Tel.: (54-11) 4772-4690 - Email:
info@velmacafe.com.ar
desarrollo & diseño web:
www.bardoneschi.com.ar