| |
 |
|
La Nación Entretenimientos - Diciembre 2007
Una refinada propuesta
Berlín hora cero . Dirección general: Fabián Luca. Con Alejandra Perlusky, Diego Bros, Andrés Espinel, Augusto Fraga, Agustín Maccagno y Matías Tello. Dirección musical y arreglos: Javier Asencio. Piano: Matías Piegari. Coreografía: Diego Bros. Espacio escénico y vestuario: Fabián Luca. Diseño de iluminación: Marcelo Seghi y Fabián Luca. Diseño de sonido: Mariel Ostrower. Diseño de maquillaje: Juan Manuel Pont Ledesma. Asistente de escena: Héctor Ferreira y Eugenia Pérez Tomas. En Velma Café (Gorriti 5520). Funciones: viernes, a la medianoche. Duración: 60 minutos.
Nuestra opinión: muy buena
La compañía de teatro musical Boxdrama acerca una nueva propuesta a la escena porteña y, como anteriores experiencias, ésta se destaca por su rigurosidad estética y la investigación de un mundo social que, expresado a través de diversas composiciones musicales, propone al espectador una fuerte reflexión sobre la condición humana.
En Berlín hora cero, el cabaret europeo de los años 30 da pistas acerca de una creación artística cargada de significaciones. De ahí en más, con un punto de partida tan fuerte, el grupo se propone recuperar aspectos de una realidad social cuyos valores parecen continuarse en otros períodos históricos. Y cuando al final, "Balada para mi muerte" , de Astor Piazzolla y Horacio Ferrer, se impone con fuerza, una buena parte de la historia del mundo habrá sido atravesada, los personajes que la han recorrido algo de dolor han dejado en la platea y una intensa conmoción habrá provocado al espectador.
Exquisito refinamiento
Pero todo ha sucedido en un clima sumamente poético. Ni la dominante del negro en los vestuarios de cantantes y bailarines han ensombrecido ni tornado patético nada de lo que ha sucedido; por el contrario, en cada cuadro se ha destacado una señal que ha expresado: puedo mirar el mundo y reconocer dolorosamente su pobreza, pero esto no me desanima, por el contrario, necesito iluminar muchas situaciones para que ellas se impongan y así posibiliten tomar conciencia de lo que ha pasado, de lo que pasa y de lo que no quiero que siga pasando.
Dos intérpretes magníficos: Alejandra Perlusky y Diego Bros demuestran no sólo sus posibilidades como cantantes, sino como verdaderos intérpretes. Cada uno de los temas que transitan están estudiados en profundidad y ellos les aportan, además, una emotividad conmovedora. Plagadas de sutilezas, sus recreaciones resultan uno de los puntos más fuertes de esta propuesta.
Destacadas también son las coreografías de Bros y el trabajo del grupo de bailarines. En un pequeño espacio desarrollan una propuesta minimalista de claras intensidades. El director Fabián Luca demuestra una vez más una muy rigurosa concepción espectacular.
Asimismo, un fuerte sentido de la teatralidad domina esta experiencia musical y de un exquisito refinamiento.
Carlos Pacheco
|
|